El optimismo en los mercados bursátiles mundiales ha alcanzado valores extraordinarios. Los inversores institucionales están trasladando prácticamente todo el capital disponible a activos de riesgo, mientras que sus reservas de efectivo han caído a un nivel en el que Bank of America activa una señal de venta contraria.
Podría interesarte: Entrevista con Lucien Bourdon de Trezor
Las bajas reservas aumentan la sensibilidad del mercado bursátil
La encuesta Global Fund Manager Survey de julio mostró que la proporción de efectivo en las carteras de los gestores de fondos cayó del 4,1 % de junio a solo el 3,6 %. Bank of America considera que un valor del 4 % o menos es una señal de que los inversores pueden ser demasiado optimistas. En la encuesta participaron 181 encuestados que gestionan activos por un valor aproximado de 484.000 millones de dólares.
Un bajo volumen de efectivo no significa automáticamente que deba producirse una caída significativa. Sin embargo, indica que la mayor parte del capital ya ha sido invertido y queda menos dinero libre en el mercado para nuevas compras. Por lo tanto, cualquier noticia negativa, resultados empresariales más débiles o deterioro de las perspectivas económicas pueden provocar una reacción más fuerte que en un entorno normal.
Lee también: Monero – La criptomoneda que protege tu privacidad financiera
La IA sigue siendo el principal motor del optimismo y fuente de riesgo
El ánimo de los inversores se sustenta en la convicción de que la economía global logrará continuar creciendo sin una recesión profunda. El Bull & Bear Indicator de Bank of America subió a 9,4 puntos de diez y la mayoría de los gestores de fondos esperan un escenario económico favorable. Al mismo tiempo, se han fortalecido significativamente las posiciones en acciones estadounidenses y un récord del 82 % de los encuestados señaló al sector de semiconductores como la operación más saturada del mercado.
El riesgo radica principalmente en las altas valoraciones y los gastos de capital récord de las empresas tecnológicas en centros de datos, chips e infraestructura para inteligencia artificial. Los inversores comienzan a vigilar más de cerca si estos costos se traducirán en ganancias y flujos de efectivo correspondientes. La señal de Bank of America, por tanto, no predice un colapso bursátil inmediato, pero advierte que el margen de error se está reduciendo y que incluso una pequeña decepción puede desencadenar una corrección más marcada.
