El mercado de criptomonedas ha experimentado una de las caídas más pronunciadas de este año. En un solo día, desaparecieron del mercado aproximadamente 150 000 millones de dólares, lo que redujo la capitalización bursátil total de 3,10 billones a 2,95 billones de dólares.
Tanto el bitcoin como las altcoins se desplomaron
El bitcoin, que suele marcar la pauta de todo el mercado, cayó hasta situarse en torno a los 84 000 dólares y su capitalización bursátil se redujo a aproximadamente 1,7 billones de dólares. Una venta masiva similar afectó también al ethereum, que cayó hasta los 2700 dólares, y a la mayoría de las altcoins importantes. La caída se produce poco después de que el mercado intentara recuperarse de las caídas de noviembre, durante las cuales el bitcoin tocó el nivel psicológico de los 80 000 dólares.
Al mismo tiempo, reina un gran nerviosismo en los mercados. Los inversores se retiran de los activos de riesgo debido a la incertidumbre sobre la evolución futura de los tipos de interés en Estados Unidos, y los temores sobre la sobrevaloración de los valores tecnológicos, en particular las acciones de las empresas de inteligencia artificial, aumentan aún más la tensión.
Pánico en los mercados mundiales
El desencadenante clave de la venta masiva fue la histórica sacudida en el mercado de bonos japonés. Los rendimientos de los bonos del Estado a dos años superaron el 1 % por primera vez desde 2008, lo que reforzó las expectativas de que el Banco de Japón (el banco central japonés) procedería a subir los tipos de interés. La situación en los mercados de derivados, donde se liquidaron más de 573 millones de dólares en posiciones comerciales en un solo día, ejerció una presión adicional, y las posiciones largas fueron las más afectadas.
La advertencia del fin de semana del People’s Bank of China (Banco Popular de China) sobre las actividades ilegales en el ámbito de los activos digitales también contribuyó al empeoramiento del estado de ánimo. Tras este anuncio, las acciones de las empresas de criptomonedas que cotizan en Hong Kong se debilitaron bruscamente, lo que aumentó la presión de venta tanto a nivel regional como mundial.
