Mientras que los mercados financieros mundiales están experimentando una mayor volatilidad en los últimos días, el bitcoin ha tomado la dirección opuesta: su precio está subiendo y las fluctuaciones son sorprendentemente pequeñas. Según el análisis actual de Galaxy Digital, la volatilidad real del bitcoin en los últimos diez días ha caído por debajo del nivel de los principales índices estadounidenses, lo que es muy inusual en el contexto de su comportamiento histórico.
La volatilidad disminuye, el bitcoin se fortalece
El valor de la volatilidad realizada del bitcoin cayó a 43,86, mientras que los índices S&P 500 y Nasdaq 100 registraron cifras más altas: 47,29 y 51,26. Todo ello en un momento en que los mercados tradicionales reaccionan a los nuevos aranceles estadounidenses y a la mayor incertidumbre geopolítica. El Nasdaq se encuentra prácticamente estancado, el dólar se debilita y el oro, aunque se disparó brevemente, solo registró una ganancia del 3,71 %. Por el contrario, el bitcoinse fortaleció un 23 %, consolidando así su posición como alternativa frente a la inestabilidad global.
Según Galaxy Digital, al mismo tiempo se está reduciendo la beta del bitcoin frente a los índices bursátiles, aunque la correlación a 30 días con el S&P 500 (0,62) y el Nasdaq (0,64) sigue siendo relativamente alta. Sin embargo, los inversores lo perciben cada vez más como una reserva de valor que como un activo de riesgo dependiente de la evolución de los mercados. Galaxy recuerda que se observó una evolución similar en 2018-2019, durante las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.
El bitcoin como oro digital
Con el creciente interés de las instituciones y la estabilización de la oferta, el bitcoin se está situando cada vez más al lado de activos tradicionales seguros, como el oro. Chris Rhine, de Galaxy, señala que, al ser un activo no soberano, el bitcoin no depende de la confianza en ningún Estado concreto, lo que refuerza su estatus como depósito independiente de valor. Ian Kolman añade que la oferta y la demanda se están estabilizando y que el bitcoin se está convirtiendo en un instrumento maduro para la tenencia de capital a largo plazo.
Jay Jacobs, de BlackRock, confirma esta tendencia. Según él, algunos países están empezando a diversificar sus reservas, no solo hacia el oro, sino también hacia el bitcoin. En una época de fragmentación geopolítica, los inversores buscan activos no vinculados que no dependan del dólar. Y es precisamente el bitcoin, gracias a su independencia y a la confianza cada vez mayor que inspira, el que está consolidando su posición como refugio seguro digital moderno.
