En el gráfico semanal de Dogecoin (DOGE) ha vuelto a aparecer una señal que en el pasado precedió a un fuerte crecimiento. El indicador MACD ha dibujado un «cruce alcista», el mismo patrón que en 2024 desencadenó un crecimiento de más del 330 %.
Dogecoin vuelve a crecer.
Tras señales técnicas similares en el pasado, Dogecoin registró un crecimiento de entre el 270 % y el 340 %. Analistas populares como Cas Abbé o Mikybull Crypto advierten de que esta vez la situación podría ser similar: DOGE ya se ha fortalecido un 30 %, pero se espera un movimiento aún mayor. La clave para seguir creciendo es superar la resistencia y mantenerse por encima de la zona de lo que se conoce como «fair value gap», en torno a 0,20-0,22 dólares.
DOGE también ha salido de una tendencia bajista a largo plazo y ha formado un sólido doble suelo. El análisis técnico apunta a un precio objetivo de alrededor de 0,478 dólares, lo que supone una revalorización adicional del 90 %. El analista de CipherX advierte que, si DOGE mantiene esta estructura, el impulso alcista podría continuar hasta el nivel de 0,50 dólares, o incluso hasta 1,1 dólares a finales de año.
Entra en juego Bitcoin Hyper
Mientras Dogecoin se recupera gracias a las señales técnicas, entra en escena una nueva altcoin basada en Bitcoin: Bitcoin Hyper (HYPER). Este proyecto de capa 2 se basa en la arquitectura de Solana y, gracias a Canonical Bridge, conecta Bitcoin con su propia red, que permite contratos inteligentes y funciones DeFi.
HYPER ha atraído a los inversores no solo por su visión, sino también por sus cifras: la preventa superó los 4,3 millones de dólares y ofrece staking con recompensas de hasta un 221 % APY. La comunidad está creciendo rápidamente y la hoja de ruta prevé el lanzamiento de la mainnet y la cotización en bolsa aún este año. Si el proyecto cumple su plan, podría convertirse en una de las criptomonedas más seguidas de 2025.
