Elon Musk ha anunciado que abandona el proyecto DOGE (Departamento de Eficiencia Gubernamental). Ha admitido que su compromiso político le ha supuesto una carga mayor de lo que esperaba y ha comenzado a afectar a su capacidad para dirigir plenamente empresas como Tesla o SpaceX. Además, su papel en el Gobierno era temporal y, según Musk, también muy exigente desde el punto de vista psicológico.
Un episodio breve, pero intenso
Musk ejerció como «funcionario especial» en el recién creado Departamento de Eficiencia Gubernamental, que se creó tras el regreso de Donald Trump al cargo. Su principal tarea era reducir el gasto y la burocracia. Según la ley, solo podía desempeñar este cargo durante 130 días, y anunció su dimisión un día antes de que expirara este plazo. En la red X, agradeció a Trump su confianza y elogió sus esfuerzos por ahorrar fondos públicos.
El proyecto DOGE afirma que ha ahorrado 175 000 millones de dólares a los contribuyentes estadounidenses y ha reducido el número de empleados federales en casi un 12 %. Musk afirmó que DOGE no es solo un proyecto, sino una nueva forma de pensar del Gobierno que tendrá un impacto a largo plazo. Sin embargo, su optimismo llega en un momento en el que se enfrenta a una demanda de catorce estados por presuntas violaciones de la ley en la gestión de la agenda gubernamental.
Consecuencias para Tesla y los mercados
Los críticos señalan que la participación de Musk en el Gobierno ha afectado negativamente a Tesla. Él mismo ha admitido que ha dedicado más tiempo de lo que debería a la política. Por el contrario, los inversores han acogido con satisfacción su anuncio de retirarse de DOGE, lo que ha provocado un aumento inmediato del 5 % en las acciones de Tesla, a pesar de la caída interanual del 80 % en los beneficios.
Aunque Tesla sigue teniendo más de 11 500 bitcoins por valor de más de mil millones de dólares, sus acciones se mantienen casi un 6 % por debajo de los niveles de principios de año. Esto refleja no solo los problemas de ventas, sino también la dispersión de Musk entre la tecnología, el espacio y la política. Por lo tanto, su regreso a los negocios puede ser justo lo que necesitan los inversores y las empresas.
