El bitcoin sigue debilitándose y, desde el punto de vista técnico, se encuentra de nuevo al borde de confirmar el escenario bajista que el mercado lleva formando desde hace varias semanas. El precio se acerca peligrosamente a una zona en la que una posible caída podría acelerarse significativamente. Por lo tanto, la cuestión no es si se producirá otro movimiento, sino qué lo desencadenará y cuándo podremos esperar un cambio significativo.
Primero la seguridad, luego el riesgo
Desde un punto de vista histórico, se repite el mismo patrón: el bitcoin rara vez es el primero en iniciar el crecimiento. Por lo general, le precede el oro, que funciona como refugio para el capital en tiempos de mayor incertidumbre. Desde un punto de vista psicológico, esto tiene sentido: los inversores buscan primero la seguridad y solo después están dispuestos a asumir un mayor riesgo.
Mientras el mercado de metales preciosos, especialmente el oro y, en parte, la plata, siga experimentando un crecimiento fuerte, casi parabólico, el bitcoin seguirá estando en segundo plano. El capital tiene posibilidades limitadas y, si fluye hacia activos defensivos, simplemente falta en otros lugares. Por eso, entre el oro y el bitcoin suele existir una relación inversamente proporcional y, mientras esta relación no se rompa, no cabe esperar una recuperación significativa del mercado de las criptomonedas.
¿El fondo del mercado? Los datos son claros
El indicador Net Unrealized Profit/Loss (NUPL) no indica por el momento que el bitcoin se encuentre cerca del fondo real del mercado. Los valores se mantienen en terreno positivo, lo que significa que la mayoría de los inversores siguen teniendo ganancias no realizadas y que el mercado aún no ha pasado por una capitulación generalizada. Históricamente, esta fase ha sido un requisito previo indispensable para la formación de un fondo a largo plazo.
Si la evolución actual no cambia, no se puede descartar que el proceso de búsqueda del fondo se prolongue hasta la segunda mitad de 2026. Además, el panorama técnico sigue siendo implacable: el bitcoin sigue moviéndose dentro de una bandera bajista y el siguiente soporte fuerte se encuentra en la zona de los 71 000 USD. La reunión del Sistema de la Reserva Federal o los datos macroeconómicos desfavorables podrían suponer un impulso potencial. Es precisamente ese momento el que puede decidir si el mercado finalmente se recupera o si aún requiere otra dosis de paciencia.
