Bitcoin emite sus primeras señales alcistas más notables desde 2025, pero llegan en un momento en el que los mercados globales se equilibran al borde de la nerviosidad. La técnica sugiere un posible giro, mientras que la macro y la geopolítica mantienen a los inversores en alerta. Precisamente esta combinación podría determinar la dirección futura de todo el mercado de criptomonedas.
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La técnica se despierta: los indicadores clave cambian de tono
En el gráfico semanal, bitcoin ha logrado volver por encima del EMA de 200 semanas, un nivel que históricamente separa el crecimiento a largo plazo de la caída. Al mismo tiempo, se está formando un potencial cruce alcista en el MACD, una señal que históricamente ha desencadenado rallies significativos. La última vez en 2025, una configuración similar condujo a un crecimiento de aproximadamente 25 000 dólares en varias semanas.
El contexto histórico también es interesante. En ciclos anteriores, tardó aproximadamente 245 días en que el MACD cambiara a una fase alcista. Si este patrón se repitiera, el mercado podría llegar a un punto de giro similar ya a finales de abril de 2026. Sin embargo, por ahora falta la confirmación final.
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El mercado apalanca, pero los fundamentos siguen siendo frágiles
El avance por encima de 70 000 dólares desencadenó una onda de liquidaciones de posiciones cortas que superó los 250 millones de dólares en un solo día. Este movimiento muestra cuán sensible es el mercado actual a los impulsos repentinos. Al mismo tiempo, sugiere que parte del crecimiento es impulsado más por compras forzadas que por una sólida demanda.
El creciente interés abierto y los volúmenes en los mercados de derivados confirman el regreso del capital especulativo. Aunque puede fortalecer el impulso a corto plazo, también aumenta el riesgo de fluctuaciones bruscas. Además, sigue habiendo presión macroeconómica: el petróleo por encima de 115 dólares y la inflación esperada en EE.UU. alrededor del 3–3,7 % pueden influir en las decisiones de la Fed y, por lo tanto, en todo el mercado de activos de riesgo.
