Polonia se encuentra nuevamente en un vacío regulatorio. El presidente Karol Nawrocki rechazó por segunda vez la ley que debería armonizar las normas nacionales con el marco europeo MiCA (Markets in Crypto-Assets Regulation). Mientras que parte de la comunidad cripto acoge su decisión como defensa contra la «sobreregulación», las empresas nacionales advierten sobre condiciones desiguales y el riesgo de que los negocios se trasladen a otros estados de la UE.
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Segundo veto en varios meses
El presidente rechazó la semana pasada firmar el proyecto de ley número 2064, que debería implementar la regulación europea MiCA en el ordenamiento jurídico polaco. Según su oficina, el texto era «prácticamente idéntico» al proyecto anterior número 1424 que rechazó en diciembre.
MiCA representa un marco europeo único para la regulación de criptomonedas y proveedores de servicios criptográficos. Los estados miembros de la UE deben designar una autoridad supervisora e implementar un proceso de licencia para que las empresas puedan funcionar según las nuevas normas durante el período de transición establecido. En el caso de Polonia, la fecha clave es el 1 de julio de 2026.
La Autoridad de Supervisión Financiera de Polonia (KNF) ya había advertido que el país aún no ha designado una autoridad competente para supervisar el mercado de criptomonedas. Esto significa que las empresas locales aún no tienen un camino claro para solicitar una licencia bajo MiCA.
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Presidente: Polonia debe atraer innovación
Nawrocki justifica su veto argumentando que el proyecto de ley representaba una regulación excesiva que podría asfixiar el sector. «No firmaré una mala ley solo porque la mayoría parlamentaria la aprobó nuevamente. Una mala ley sigue siendo mala ley, aunque pasara cien veces», señaló el presidente. Según él, Polonia debería atraer innovaciones, no ahuyentarlas.
Las críticas al proyecto también provinieron del escenario político. El político polaco Tomasz Mentzen lo calificó como una «regulación excesiva generalizada» que podría frenar el sector de criptomonedas.
El debate revela así una división más profunda dentro del gobierno polaco: parte de la representación política impulsa una implementación más estricta de las normas europeas, mientras que otros advierten contra la burocracia excesiva.
Asimetría regulatoria: las bolsas extranjeras tienen ventaja
La paradoja de toda esta situación es que la ausencia de una ley de implementación no crea un entorno más libre, sino una falta de equilibrio.
Las empresas extranjeras que obtengan una licencia MiCA en su país de origen pueden «pasaporte» sus servicios a otros estados de la UE, incluida Polonia. Esto significa que, por ejemplo, el intercambio de criptomonedas estadounidense Coinbase, que en 2025 aseguró una licencia MiCA en Luxemburgo, ya ha expandido sus servicios en Polonia.
Por el contrario, las empresas nacionales aún no tienen una forma formal de iniciar el proceso de licencia directamente en Polonia.
«Esto no cambia nuestra estrategia», afirmó para Cointelegraph el cofundador del intercambio Kanga Exchange Sławek Zawadzki. Según él, la empresa anticipó desde el principio que la ley de implementación podría no entrar en vigor a tiempo y preparó soluciones alternativas de jurisdicción en el extranjero. Describió la situación como una «asimetría regulatoria».
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Las empresas pequeñas pueden desaparecer del mercado
Comenta la situación de forma aún más crítica Przemysław Kral, CEO de Zonda Crypto, un intercambio que surgió en Polonia, pero hoy está registrado en Estonia. La empresa ha operado fuera de Polonia durante algún tiempo y también planea obtener una licencia MiCA en otro país para posteriormente «pasaportearla» de vuelta.
«Estamos convencidos de que seguiremos siendo un jugador clave en el mercado. Sin embargo, muchas pequeñas empresas de criptomonedas polacas podrían perder la oportunidad de operar en el mercado», advierte Kral.
Precisamente los proyectos locales más pequeños pueden ser los más vulnerables. No tienen el capital ni la estructura legal de los grandes actores para trasladar rápidamente su sede a otra jurisdicción y someterse al exigente proceso de licencia en el extranjero.
¿Qué sucederá ahora?
Después del segundo veto, comienza a vislumbrarse la posibilidad de un nuevo proyecto más moderado. El economista polaco Krzysztof Piech anunció que está trabajando en una versión alternativa «más amigable con las criptomonedas» de la implementación de MiCA. Según él, la propuesta se encuentra en la fase final de preparación.
La pregunta que queda es si se conseguirá aprobar una nueva ley a tiempo antes del período de transición, o si Polonia entrará en el verano de 2026 sin un marco nacional claro.
Para los usuarios comunes de criptomonedas, por ahora no cambia nada dramáticamente: los intercambios continúan operando. Pero para el sector en sí, la incertidumbre es fundamental. Esto decidirá si Polonia se convierte en un centro de innovación digital, o un mercado del que las criptoempresas se irán a otros lugares dentro de la Unión Europea.
