El oro y la plata baten récords, mientras que el bitcoin vuelve a superar los 114 000 dólares. Los mercados se disparan, pero la pregunta es cuánto durará esta tendencia.
El oro y la plata como protagonistas
Desde principios de 2025, el precio del oro ha subido más de un 47 %, un crecimiento que el mercado no recordaba en décadas. Solo en septiembre, el oro se revalorizó más de un 10 %, lo que confirma la fuerte demanda y la oferta limitada. Sin embargo, este crecimiento es insostenible a largo plazo y la historia demuestra que, tras las subidas bruscas, suelen producirse correcciones.
La plata se sumó al crecimiento con un ligero retraso. El precio se acerca a los máximos de 2011 y los inversores esperan que los supere. No obstante, hay que tener en cuenta que también en este caso nos encontramos en una fase tardía del ciclo de crecimiento. A largo plazo, sin embargo, la plata sigue siendo atractiva gracias a su uso industrial y su papel en la diversificación de las carteras.
Bitcoin al borde de la decisión
El bitcoin ha vuelto a superar la barrera de los 114 000 dólares, pero lleva tres meses estancado. La pregunta es si se trata de una reacumulación antes de alcanzar nuevos máximos o de una distribución antes de una caída más profunda. Una señal clave para un mayor crecimiento sería una fuerte vela verde en el gráfico mensual, que por ahora no se ve.
Hasta finales de año influirán varios factores: la caída de los tipos de interés, el riesgo de retorno de la inflación y la debilidad del mercado laboral. Estos factores pueden afectar significativamente no solo al bitcoin, sino también a los metales preciosos y a los mercados bursátiles. Por lo tanto, empresas como Barrick Gold se enfrentan a un entorno extremadamente volátil, que puede significar tanto ganancias récord como correcciones inesperadas. El final del año promete ser muy interesante.
