La capitalización total del mercado de activos digitales alcanzó un nuevo máximo histórico de 4,15 billones de dólares. Aunque desde entonces ha caído por debajo de los 4 billones, los inversores se mantienen optimistas, con el bitcoin y el ethereum como principales impulsores.
El bitcoin y el ethereum impulsan el crecimiento
El bitcoin subió el lunes a 122 321 dólares, solo un poco por debajo de su máximo histórico. Sin embargo, el crecimiento del ethereum fue aún más notable, ya que durante el fin de semana superó la barrera de los 4000 dólares y alcanzó los 4351,7 dólares. Solo en el último mes se ha revalorizado más de un 45 % y los analistas creen que pronto se batirá el nuevo récord de 2021.
El interés institucional por el ETH está creciendo rápidamente: las empresas poseen ahora más de 3,49 millones de ethereum, por un valor superior a los 15 000 millones de dólares. Sin embargo, el bitcoin mantiene su posición clave, ya que solo en julio se añadieron más de 26 000 BTC a las reservas corporativas.
Actividad frente a estabilidad
Aunque los precios se disparan por los incentivos y la especulación, los expertos advierten de la falta de capital a largo plazo. Andrei Grachev, de DWF Labs, advierte que actividades como los airdrops o los programas de rendimiento, aunque favorecen los flujos a corto plazo, no construyen una base estable para el mercado.
Sus preocupaciones se ven confirmadas por la disminución de la dominancia del bitcoin y la fuerte caída de los rendimientos en las plataformas descentralizadas. Según Grachev, esto puede hacer que el mercado sea vulnerable a cualquier venta masiva, ya que incluso una ligera presión puede provocar importantes movimientos de precios.
El apoyo político aporta fuerza
Sin embargo, el entorno regulatorio también tiene una influencia fundamental en el sentimiento. El presidente estadounidense Donald Trump firmó dos órdenes ejecutivas que pueden reforzar la adopción de las criptomonedas, desde la apertura de planes de pensiones para activos digitales hasta el fin de la práctica del «desbancarización».
Estas medidas refuerzan el optimismo, pero, como advierte Grachev, la liquidez real solo se pondrá de manifiesto en condiciones de estrés. Por ello, los inversores siguen de cerca la evolución de las stablecoins, los tipos de financiación y los préstamos on-chain, que pueden dar pistas sobre la fortaleza real del mercado.
