En los últimos años, Bután se ha convertido silenciosamente en uno de los mayores poseedores estatales de bitcoines del mundo. Desde 2020, el país ha acumulado más de 12 000 BTC, una cantidad equivalente al 40 % de su PIB. Esta medida supone un cambio significativo en la estrategia económica de la nación, que combina su enfoque en la felicidad y la sostenibilidad con la innovación digital.
La creciente fortuna de Bután en bitcoines
Desde 2020, Bután ha estado minando y acumulando bitcoines de forma discreta. A fecha de 27 de junio de 2025, según Arkham Intel, las reservas de bitcoines del país están valoradas en casi 1300 millones de dólares. Esta cifra representa alrededor del 40 % del PIB de Bután, lo que lo convierte en uno de los países más orientados a las criptomonedas del mundo.
La gestión de las reservas de bitcoines de Bután recae en Druk Holding and Investments (DHI), una empresa de inversión estatal que actúa como principal brazo financiero del Gobierno. El director ejecutivo de DHI, Ujjwal Deep Dahal, afirmó que entrar en la minería de bitcoines fue una decisión natural para Bután, dado su acceso a energía hidroeléctrica barata y sostenible.
La energía verde impulsa la minería de Bitcoin
Bután comenzó a minar Bitcoin en 2020, aprovechando su excedente de energía renovable. Mientras muchos países aún están experimentando con las criptomonedas o regulándolas, Bután las ha adoptado plenamente y ha invertido de forma sistemática en el sector criptográfico.
Hoy en día, Bután posee más bitcoines que países como Ucrania o El Salvador. Solo Estados Unidos y China superan a Bután en el ranking mundial de poseedores estatales de bitcoines. Además de bitcoines, Bután también posee Ethereum por valor de más de un millón de dólares. Aunque se trata de una cantidad mucho menor, es una señal de un enfoque reflexivo para diversificar su cartera de activos digitales.
Una nueva visión para Bután
La inversión de Bután en bitcoines podría tener un profundo impacto en el futuro del país. Tradicionalmente, Bután ha dado prioridad a la felicidad nacional bruta por encima del PIB, pero ahora está combinando la energía sostenible, la innovación financiera y las reservas digitales soberanas en una visión económica moderna.
