Las criptomonedas están pasando cada vez más de las carteras de inversión a la vida cotidiana. Así lo confirman los datos sobre las tarjetas de pago criptográficas, cuyo uso ha experimentado un fuerte aumento en las últimas semanas. Desde diciembre de 2024, el número diario de transacciones se ha multiplicado por veintidós, pasando de unas pocas miles a casi 60 000 pagos diarios a mediados de enero de 2026.
Es una clara señal de que el mundo de las criptomonedas se está acercando a los consumidores habituales más rápido de lo que parecía hace poco.
Cómo funcionan las tarjetas criptográficas
El principio es sencillo: en el momento de la compra, la tarjeta convierte automáticamente la criptomoneda en moneda convencional. De este modo, el usuario puede pagar con bitcoins, ethereum u otros activos digitales en cualquier tienda que acepte tarjetas Visa o Mastercard, sin necesidad de vender previamente las criptomonedas en la bolsa y enviar el dinero a una cuenta bancaria.
En lugar de un complicado «offramp» a través de bolsas centralizadas, las personas pueden gastar sus criptomonedas directamente. Los activos digitales permanecen en su poder hasta el momento del pago, lo que se ajusta al espíritu original de las criptomonedas: tener control sobre los propios activos.
Millones de dólares al día
El aumento de la actividad también se refleja en el volumen de dinero. Cada día se mueven casi 4 millones de dólares a través de estas tarjetas. El actor más importante en la actualidad es el proyecto Etherfi, que gestiona aproximadamente la mitad de todas las transacciones. Sin embargo, hay otros proveedores en el mercado, como Gnosis, Metamask o Solayer, y la competencia está creciendo rápidamente.
Las tarjetas criptográficas se están convirtiendo gradualmente en un segmento independiente del mercado financiero que ya no se puede ignorar.
Ingresos y gastos en uno
Los propios emisores de tarjetas siguen buscando el modelo de negocio óptimo. Las tarifas, las recompensas y los programas de incentivos varían considerablemente entre las distintas tarjetas. Muchas de ellas atraen a los usuarios con los ingresos generados mediante protocolos DeFi, por ejemplo, a través de préstamos en cadena.
De este modo, el titular de la tarjeta puede ganar dinero con su saldo y, al mismo tiempo, tener la posibilidad de gastar los fondos en cualquier momento.
Visa y Mastercard como puente al mundo de las criptomonedas
Un aspecto interesante de toda esta tendencia es el papel de los gigantes tradicionales de los pagos. La gran mayoría de las tarjetas criptográficas funcionan hoy en día con la infraestructura de Visa y Mastercard. Estas redes consolidadas se han labrado una posición sólida en el entorno de los activos digitales y se han convertido en un puente clave entre el mundo de las finanzas descentralizadas y el comercio habitual.
Se está demostrando que la infraestructura de pago tradicional desempeña un papel fundamental a la hora de sacar las criptomonedas de la burbuja tecnológica y llevarlas a las manos de la gente corriente.
Un paso hacia el uso habitual de las criptomonedas
El rápido crecimiento del número de transacciones indica que las tarjetas de pago criptográficas pueden representar una de las primeras formas realmente masivas de introducir las criptomonedas en la economía cotidiana. No solo como activo especulativo, sino como instrumento de pago real.
Fuentes:
https://www.theblock.co/data/on-chain-metrics/flows/crypto-cards-daily-transactions
